Disfunción sexual femenina
La salud sexual es parte de la salud. Hablarlo con un especialista es el primer paso para recuperarla.
Contenido revisado por el Dr. Alan Navarro Sánchez Actualizado: junio de 2026
La disfunción sexual femenina abarca el dolor durante las relaciones, la disminución del deseo, la dificultad para la excitación o el orgasmo y la resequedad vaginal. Son temas que muchas mujeres no se atreven a consultar, a pesar de lo mucho que afectan la calidad de vida y la pareja.
Desde la uroginecología se atiende sobre todo el componente físico: cambios del piso pélvico tras el parto, atrofia y sequedad de la menopausia, dolor vulvar y secuelas de cirugías. El abordaje es respetuoso, confidencial y, cuando hace falta, en conjunto con otros especialistas.
Síntomas frecuentes
- Dolor o ardor durante las relaciones sexuales
- Resequedad vaginal, sobre todo en la menopausia
- Disminución del deseo o de la sensibilidad
- Cambios después del parto o de una cirugía pélvica
- Falta de soporte o sensación de laxitud vaginal
Causas y factores de riesgo
- Cambios hormonales del posparto y la menopausia
- Atrofia y sequedad de la mucosa vaginal
- Dolor vulvar y tensión del piso pélvico
- Prolapso o secuelas quirúrgicas
- Factores emocionales y de pareja asociados
Cómo se diagnostica
- Entrevista clínica respetuosa y confidencial
- Exploración del piso pélvico y de la mucosa vaginal
- Valoración hormonal según el caso
Opciones de tratamiento
Tratamiento de la mucosa y hormonal local
Hidratación, estrógenos locales y manejo de la atrofia para mejorar comodidad y lubricación.
Rehabilitación de piso pélvico
Mejora el tono, la sensibilidad y el dolor relacionado con la musculatura.
Abordaje multidisciplinario
Coordinación con psicología o terapia de pareja cuando el componente emocional es relevante.
Preguntas frecuentes
¿Un uroginecólogo trata problemas sexuales?
Sí, en su componente físico: dolor en las relaciones, resequedad, cambios del piso pélvico tras el parto o la menopausia y secuelas de cirugía. La consulta es confidencial y, cuando es necesario, se trabaja junto con otros especialistas.
¿La resequedad de la menopausia tiene solución?
Sí. La atrofia y la sequedad vaginal de la menopausia responden muy bien a hidratantes y a estrógenos locales, que son seguros para la mayoría de las mujeres y mejoran de forma notable la comodidad.